Tu cocina, ¿qué tanto dice de ti?

Por Ana Acevedo

Cuando era pequeña y aún vivía en mí el sueño de convertirme en arqueóloga me fascinaba la idea de cómo, a partir de edificios, deducíamos tantas cosas sobre la vida y la cultura de sus antiguos pobladores, ¿cuánta de esa información habríamos deducido incorrectamente? Entonces, mi mente regresaba a la actualidad y me preguntaba cómo interpretarían los arqueólogos del año 3000 nuestros edificios. ¿Qué pensarían sobre edificios que solo contenían cocinas y comedores?, ¿cómo se explicarían que todas las viviendas tuvieran una cocina?, ¿cómo interpretarían la posición de las gavetas en una cocina?, ¿se fijarían siquiera en ello?

Llevamos más de un año pseudo encerrados entre las mismas cuatro paredes, es inevitable analizar lo que hay dentro de ellas. En zonas altamente urbanizadas -como nuestra hermosa Ciudad de México- pareciera que las viviendas, sobre todo los departamentos, no se construyeron para ser espacios de convivencia. Es casi como si las residencias solo fueran un lugar a donde llegar a dormir y asearse, siendo que los dormitorios son los cuartos con mayor espacio e iluminación en comparación con las áreas para cohabitar como lo serían la sala, el comedor y la cocina. Y es que, en épocas prepandémicas, así era; el pulso de la ciudad, los tiempos de traslado y el crecimiento urbano improvisado hacía que la gente que vive en el Estado viajara hasta el centro a trabajar, quienes vivía en Santa Fe bajaran a trabajar a la del Valle y que la población de Lomas Verdes consiguiera un trabajo en el sur. Uno salía de su casa en la mañana para no regresar hasta terminar la jornada.

No obstante, incluso antes de vernos dentro del confinamiento, durante los pasados 10 años la palabra “gastronomía” estuvo en boca de todos. Después de masticarla mucho en redes sociales, influencers foodies, y con cocineros que se convirtieron en celebridades, degustamos el nuevo rol de la cocina: al momento de socializar, el papel de la cocina se tornó casi igual de protagónico que el de la misma comida. La experiencia de un restaurante era más emocionante si la cocina era abierta y se podía ser testigo de la magia que antes sucedía a puertas cerradas. Las citas se volvieron más divertidas cuando, en vez de quedar para comer sushi en algún lugar, los susodichos lo preparaban con sus propias manos. La experiencia de cocinar se volvía más accesible mientras más popular se tornaba la idea.

En 2017, la BBC lanzó una serie llamada “Las casas más extraordinarias del mundo” -disponible en Netflix- en donde el arquitecto Piers Taylor y la actriz Caroline Quentin presentaban recorridos dentro de las casas más vanguardistas de los cinco continentes. Hay una gran variedad de tamaños, materiales e ideas detrás de cada una de estas casas; no obstante, existe una constante en todas ellas: la cocina y el comedor formaban una única pieza. No más paredes que ocultaran “las labores domésticas”, cocinar pasó de ser un servicio que ofrecer a un invitado a una actividad más para socializar en familia o con invitados.

En este caso, la pandemia, al invitarnos a pasar más tiempo en nuestras cocinas, ayudó a potenciar una idea que llevaba años gestándose. La revista de arquitectura Architectural Digest Pro señala que las tendencias del 2021 para diseño de cocinas son incorporar maderas y colores “calmantes” que den una sensación acogedora a la estancia, en contraposición a las cocinas tradicionales blancas que resultan impersonales. También menciona la incorporación de islas dobles para aumentar el espacio de trabajo, lo que no solo señala que las personas adquieren cada vez más maestría en técnicas culinarias, sino que también podría ser un indicador de que cocinar ya no es un acto realizado en solitario sino en compañía.

Otra tendencia es la desaparición de las gavetas superiores para almacenar vajillas, utensilios o especias para sustituirlas con repisas. ¿Te has preguntado por qué, en una cocina profesional, no hay gavetas o cajones? La respuesta está más relacionada con la practicidad que con la estética. Las repisas, que permiten mayor visibilidad que las gavetas o los cajones, ayudan a que las herramientas de trabajo e ingredientes estén a la mano; una señal más de que, en general, las personas buscamos cada vez más adentrarnos nuestras cocinas.

Esperemos que el gusto por acercarnos a nuestras cocinas se convierta en un hábito que nos lleve a acercarnos más a nuestros alimentos de manera integral. Mientras más involucrados estemos con nuestra alimentación, más pertinentes nos parecerán preguntas como ¿de dónde viene mis alimentos?, ¿cómo viven los productores?, ¿cómo funcionan las cocinas profesionales y cuáles son las condiciones de trabajo de los cocineros?, ¿a qué saben las comidas de otras culturas?, ¿qué importancia tiene preservar las culturas culinarias y luchar contra la hegemonía de los alimentos ultraprocesados? Cuánto más bellas se pueden volver las tendencias arquitectónicas cuando comprendemos el mensaje que ostentan.   

Gibbs, C. (febrero 18, 2021). These 7 kitchen trends are here to stay. Architectural Digest Pro. Recuperado de: https://www.architecturaldigest.com/story/these-7-kitchen-trends-are-here-to-stay

Wall to wall media (productora). (2017). The world´s most extraordinary homes [serie de televisión] Reino Unido: BBC.

Group-73.png

© 2019 Universidad del Claustro de Sor Juana